Nzalang femenino: jugar en un sistema que nunca apostó por ellas
Detrás del seleccionado nacional femenino hay convocatorias hechas con dos semanas de antelación, viajes en condiciones precarias y una afición que crece a pesar de todo.
Las jugadoras del Nzalang femenino llegan cada concentración sin saber si habrá fisioterapeuta, vídeo del rival o billete de vuelta confirmado. Aun así, han firmado en la última década resultados que han sorprendido al continente.
La diferencia con la selección masculina —en recursos, atención mediática y promesas cumplidas— sigue siendo enorme. Las propias futbolistas la cuentan sin dramatismo, pero con la claridad de quien lleva años pidiendo lo mismo.
El reportaje cierra con la pregunta que ronda al fútbol femenino africano: cuánto talento se está dejando perder por estructuras que no lo acompañan.