La convocatoria a los jugadores locales, ¿recomendación o voluntad?
Se dice que la tendencia de cualquier jugador es vestir la camiseta de su selección, dicho de otra forma, defender los colores de su bandera. Dicen muchos que jugar con la selección va más allá de los intereses económicos; se trata de patriotismo y nacionalismo.
Se dice que la tendencia de cualquier jugador es vestir la camiseta de su selección, dicho de otra forma, defender los colores de su bandera. Dicen muchos que jugar con la selección va más allá de los intereses económicos; se trata de patriotismo y nacionalismo.
Sin embargo, contrariamente a esta ambición, en Guinea Ecuatorial el sueño de jugar con el equipo nacional ya se iba desvaneciendo en muchos futbolistas que militan en los equipos locales, precisamente, porque muy pocos (para no decir ninguno) últimamente habían vuelto a escuchar sonar su teléfono para notificarles que habían sido convocados en el primer equipo de la selección nacional. Lo más reciente es la última Copa de África de Naciones, donde ninguno figuró en la lista.
No obstante, esa realidad cambiaba en mayo de ese año, en la convocatoria para los partidos de preparación de cara a las eliminatorias de la Copa de África de Naciones del próximo año, porque el seleccionador volvía a alistar a jugadores locales; un total de 4 para los enfrentamientos contra Burundi e Islas Comoras. El gesto más que un simple giro hacia plantearse muchas dudas, pero sobre todo, aquella de si era voluntad de Juan Michá, o simplemente estaba cumpliendo con una de las recomendaciones hechas al técnico.
Mirando el archivo, la última vez que Michá contó con más de tres jugadores locales en su equipo ocurrió hace poco más de dos años, para ser más exactos, la convocatoria de marzo de 2024 en los partidos amistosos internacionales disputados en Arabia Saudita. El seleccionador había sido claro siempre en su respuesta a la razón de su actitud. “No puedo llevar a unos jugadores que no compiten”, respondía siempre cuando lo preguntaban del porqué no contaba con los que juegan en el país, apoyándose siempre en el poco desarrollo de las competiciones domesticas.
El argumento no convencía a todos, más aún a aquellos que tomaban como referencia a jugadores que venían del extranjero sin minutos en sus equipos, o en el peor de los casos, sin equipo. Aunque, también es cierto el desarrollo de las competiciones locales ha venido siendo un “dolor de cabeza”:o no había liga, o la misma sufría incesantes parones.
Pero, a día de hoy, la realidad es diferente, ya que pese a los “eternos” rifirrafes entre la federación y los equipos, lo que “milagrosamente” no ha parado de rodar sobre el césped es el balón, de hecho, hasta la redacción de ese texto, los equipos venían de disputar la decimoquinta jornada de la liga, además de la Copa que estaba a rojo vivo. Por lo tanto, si el desarrollo de las competiciones constituye la razón de las modificaciones en la convocatoria, se entendería al seleccionador.
No obstante, la incertidumbre sobre los cambios resurge cuando vuelve a la mente de muchos las recomendaciones que desde la Vicepresidencia del país se había dado al seleccionador, en las que, independientemente de las cuestiones relacionadas al fomento de la disciplina dentro del grupo, también lo exhortaban en dar más oportunidades a los futbolistas de la liga local, lo que hace volver a plantearse la duda de si ha sido iniciativa de Michá, o simplemente está cumpliendo la recomendación.
En todo caso, fuera cual fuese el motivo, lo cierto es que, las modificaciones en el nivel más alto del equipo nacional aporta varias cosas: una de ellas es el cambio generacional al ser una convocatoria llena de jóvenes que podrían ocupar los puestos de aquellos míticos que por su poco rendimiento y edad ya necesitan remplazo, eso sí, si se mantiene la tónica de que aparezcan jóvenes en la lista. Por otra parte, reabrir la puerta del Nzalang a los locales no solo hace recuperar su sueño de debutar con la selección, sino que también constituye un aliciente que podría ayudar a aumentar la competitividad en las competiciones domesticas. Finalmente, con ese cambio el técnico podría acumular puntos en su posible renovación con el equipo, si bien, su continuidad sigue en el tintero ante lo poco que resta de su contrato con el Nzalang Nacional.
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